Pobreza y anarquía total
El 11 de enero a las 16:53:09 horas, un terremoto azoto a la República de Haití con epicentro a 15 kilómetros de Puerto Príncipe, su capital. El sismo habría tenido una magnitud de 7,0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros. Este terremoto ha sido el más fuerte registrado en la zona desde el acontecido en 1770 y fue perceptible en países cercanos como Cuba, Jamaica y República Dominicana, donde provocó temor y evacuaciones preventivas.
Los efectos causados sobre el país más pobre de América Latina han sido devastadores. Los cuerpos recuperados a 25 de enero superan los 150.000, calculándose que el número de muertos podría llegar a los 200.000. También habría producido más de 250.000 heridos y dejado sin hogar a un millón de personas. Se considera una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.
Hasta antes del temblor, tenia 8 millones 706 mil habitantes de los cuales el 80 por ciento vivan en condiciones de pobreza extrema; tan solo el 53 por ciento de la población esta alfabetizada.
Incontables son las edificaciones destruidas, como la sede de la ONU en Haití, el palacio de gobierno, hospitales, escuelas, en donde se retiraron cadáveres de entre los escombros, pero alrededor de 150 funcionarios siguen desaparecidos.
Todavía falta mucho por hacer y aunque la tarea es ardua, podemos lograr que las condiciones actuales mejoren. Una de las opciones es apoyar con víveres y medicinas en centros de acopio o en las oficinas de la Organización de las Naciones Unidas, la Cruz Roja Mexicana, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y donativos económicos.
Actualmente el país se encuentra en anarquía y en completa desorganización pero es importante contribuir y mandar los mejores deseos y ayuda posible para nuestros hermanos Haitianos.

